Splatoon Raiders – Reseña
21 de julio de 2026Hola a todos, hoy estoy súper emocionada de compartir mis impresiones sobre un lanzamiento que superó todas mis expectativas: Splatoon Raiders. Confieso que cuando vi los primeros anuncios, era escéptico, bastante indiferente en realidad. Después de todo, Splatoon siempre ha sido un juego multijugador competitivo con batallas frenéticas y coloridas, y la idea de un spin-off enfocado en el modo para un jugador, con un toque de shooter de botín, me dejó con una duda persistente (o varias dudas). ¿Sería Nintendo capaz de mantener la esencia de la serie en un formato tan diferente? Bueno, después de jugar al juego, puedo decir con certeza: ¡sí, y vaya si lo lograron! Prepárense, porque Splatoon Raiders es una aventura que va mucho más allá de lo que imaginamos, aportando una profundidad y una adicción que me hicieron olvidar por completo el tiempo.
Mi aventura comenzó de forma algo turbulenta. Yo, un mecánico habilidoso pero anónimo, pilotaba un helicóptero que transportaba al trío de Deep Cut —Shiver, Frye y Big Man— a las misteriosas Islas Spirhalite. El objetivo era sencillo: encontrar un tesoro para ayudar a saldar las deudas de Splatsville. Pero, como era de esperar, una tormenta colosal nos pilló por sorpresa, derribando la aeronave y dejándonos varados en un archipiélago envuelto en niebla y misterio. A partir de entonces, la misión cambió: ya no se trataba solo de encontrar un tesoro, sino de sobrevivir, construir una base, descubrir los secretos de las islas y, por supuesto, encontrar el camino de vuelta a casa. Y fue en este escenario donde Splatoon Raiders me conquistó, presentando una narrativa ligera, divertida y llena de personalidad que sirve de telón de fondo perfecto para una jugabilidad increíblemente adictiva.
Mecánicas y jugabilidad
La jugabilidad de Splatoon Raiders es, sin duda, su mayor atractivo. Nintendo tomó todo lo que ya nos encantaba de la saga principal y lo adaptó brillantemente a un formato de shooter con elementos de RPG. La mecánica principal es sencilla, pero extremadamente efectiva: te embarcas en expediciones a las islas, te enfrentas a hordas de Salmonids, recolectas tesoros y recursos, y regresas a tu base flotante para invertirlo todo en mejoras. Y créeme, esta mecánica está tan bien ejecutada que es casi imposible dejar de jugar.
La esencia del combate sigue siendo la tinta. Disparar tinta para cubrir el entorno, nadar en ella para reabastecerse de munición y curarse, y usar la forma de calamar para moverse rápidamente y trepar paredes: todo esto está presente y funciona mejor que nunca. La fluidez del movimiento y la satisfacción de pintar el entorno son elementos que Nintendo domina, y este juego no es la excepción. Pero lo que realmente eleva la experiencia son las nuevas capas de profundidad añadidas.
El arsenal de armas es inmenso, con más de cien variantes distribuidas en categorías conocidas como pistolas de tinta, rodillos, pinceles e incluso katanas de tinta. Cada arma tiene su propio nivel y rareza, y encontrarlas en las expediciones siempre es emocionante. Pero la verdadera innovación reside en los gadgets. En lugar del trío tradicional de armas principales, secundarias y especiales, hay dos o tres espacios libres para gadgets que pueden imitar especiales clásicos, como Splashdown, u ofrecer pura movilidad y escapes de emergencia. Cada gadget se puede personalizar con piezas que alteran los tiempos de recarga, el daño o el comportamiento, lo que permite combinaciones increíblemente variadas y estratégicas. Me encontré experimentando constantemente con nuevas configuraciones, combinando diferentes armas y gadgets para ver cuál se adaptaba mejor a mi estilo de juego o al desafío que tenía por delante. La libertad de personalización es inmensa, y es una de las cosas que me mantuvo enganchado al juego.
La progresión del personaje también está muy bien pensada. Subimos de nivel recolectando huevos de poder, mejorando nuestro tanque de tinta, salud y daño, y aumentando nuestra reputación con los tesoros que traemos a casa. Además, el compañero robótico que nos acompaña en cada expedición tiene su propia barra que, al llenarse, desata un devastador ataque que elimina a todos los enemigos de la pantalla. Y hablando de compañeros, podemos elegir entre Shiver, Frye o Big Man para que nos acompañen, cada uno con su propia habilidad especial que puede ser activada por el robot. Personalmente, me encariñé con Big Man, cuya habilidad «Showstopper» me permitía controlar al robot y diezmar a los enemigos sin ser invulnerable.
La variedad de misiones es otro punto fuerte. Están las clásicas incursiones de excavación, las guaridas de los Salmonid donde competimos contrarreloj para recolectar huevos de poder, y las ruinas enterradas, que siempre terminan con un Salmonid particularmente resentido. Pero mis favoritas, sin duda, son las mazmorras de muestra, pequeños puzles que nos despojan de casi todo nuestro equipo y nos obligan a superar desafíos de plataformas e ingenio con lo que nos queda. Son un claro homenaje a las expansiones secundarias de juegos anteriores y me hicieron pensar de forma creativa sobre el uso de los artilugios. Las batallas contra los jefes son un espectáculo en sí mismas, coreografiadas con una grandiosidad que rara vez vemos fuera de los grandes nombres de Nintendo.
Gráficos
Splatoon Raiders es el primer juego exclusivo de la franquicia en llegar a la Switch 2, y aunque no es uno de esos títulos que derrochan potencia gráfica a cada píxel, ofrece una experiencia visual sólida y, sobre todo, muy elegante. La dirección artística, como siempre en la saga, es todo un espectáculo. Los vibrantes colores de la tinta, los diseños únicos de los personajes y enemigos, y la estética postapocalíptica mezclada con elementos de la cultura pop japonesa crean un universo visualmente cautivador.
Los personajes, tanto los Inklings y Octolings como el trío Deep Cut, son expresivos y rebosan personalidad. Las animaciones son fluidas y detalladas, lo que contribuye enormemente a la inmersión, especialmente en las escenas cinemáticas. Hablando de esto, las escenas del motor del juego están dirigidas con ángulos audaces y un montaje dinámico, lo que le otorga a este spin-off un aire más maduro y cinematográfico que las entregas anteriores de la franquicia.
Sin embargo, debo ser honesto: el diseño visual de los entornos no siempre refleja el mismo nivel de cuidado. Si bien existe una variedad de biomas, como tundras heladas, paisajes inundados de lava y cuevas subterráneas, muchos tienden a tener una paleta de colores más sobria y un número reducido de elementos visuales, lo cual resulta un contraste extraño para una serie que siempre se ha caracterizado por su explosión de color. En ocasiones, los entornos pueden parecer un tanto genéricos o repetitivos, especialmente en áreas más abiertas o pasillos lineales. No es algo que le reste diversión, pero se nota para quienes están acostumbrados a la exuberancia visual de los juegos principales.
Aun así, la enorme cantidad de enemigos en pantalla, la explosión de tinta y los efectos visuales durante el combate son impresionantes. Incluso con decenas de salmónidos, proyectiles y tinta volando por todas partes, el juego mantiene una claridad visual que permite seguir la acción sin perderse. Y, por supuesto, la estética «hágalo usted mismo» de las armas, que parecen ensambladas con chatarra y cinta adhesiva, les añade un encanto único y refuerza el tema de la supervivencia y la improvisación.
Sonido
El diseño de sonido de Splatoon Raiders es, como cabría esperar de un juego de Nintendo, de altísima calidad, aunque con algunos matices que lo diferencian de la saga principal. La banda sonora, por ejemplo, adopta un enfoque ligeramente distinto. Mientras que los juegos principales se caracterizan por sus ritmos electrónicos frenéticos y pegadizas canciones pop, aquí la música tiende a ser más atmosférica y, en ocasiones, incluso un poco más oscura, lo que encaja a la perfección con la temática de explorar ruinas y enfrentarse a criaturas marinas.
No me malinterpreten, la música sigue siendo excelente y cumple su función de marcar el tono de la acción y crear la atmósfera adecuada para cada momento. Hay temas que me hicieron mover la cabeza mientras aniquilaba hordas de Salmonids, y otros que añadieron tensión y misterio durante la exploración. Sin embargo, pocos se me quedaron grabados como la música de los juegos principales. Es cuestión de gustos, claro, pero eché de menos algunos de esos himnos que la saga suele ofrecer.
Por otro lado, los efectos de sonido son impecables. El sonido de la tinta al ser rociada, el ruido característico de cada arma, el sonido del calamar nadando, las explosiones de los artilugios y los gruñidos y ataques de los Salmonidos están muy bien logrados y contribuyen enormemente a la inmersión. En un juego donde la acción es tan caótica y visualmente intensa, contar con una retroalimentación sonora clara y precisa es fundamental para comprender lo que sucede en pantalla, y Splatoon Raiders lo logra magistralmente. A menudo me encontré utilizando los sonidos para identificar la ubicación de los enemigos o para saber si mis disparos daban en el blanco, incluso en medio del caos.
El doblaje, o la falta del mismo, sigue el estándar de Nintendo. Los personajes se comunican mediante una mezcla de gruñidos, ruidos y un lenguaje propio de la franquicia, con bocadillos de texto que muestran los diálogos. Si bien esto es un encanto de la serie, en un juego con tantas explicaciones de mecánicas e interacciones entre personajes, sentí que el doblaje tradicional podría haber añadido mayor profundidad y emotividad a las conversaciones. Sin embargo, las animaciones y la expresividad de los personajes compensan en gran medida esta ausencia, transmitiendo eficazmente emociones y personalidades.
Divertido
La diversión en Splatoon Raiders es un tema aparte. Yo, que al principio tenía mis dudas, terminé completamente enganchado a este juego. Es de esos títulos que te hacen pensar «solo una misión más» y, antes de que te des cuenta, han pasado horas y ya amanece. La combinación de una mecánica de disparo fluida, una profunda personalización y un ciclo de progresión constante crea una experiencia increíblemente gratificante.
Lo que más disfruté fue la libertad de experimentar. Poder armar diferentes configuraciones con armas y dispositivos, probar nuevas estrategias para cada tipo de misión y ver cómo cada elección afectaba la jugabilidad me mantuvo enganchado constantemente. La sensación de volverse cada vez más poderoso, de ver evolucionar a tu personaje y de desbloquear nuevas habilidades y equipamiento es uno de los pilares de la diversión en un juego de disparos con elementos de botín, y Splatoon Raiders lo logra a la perfección.
La variedad de misiones, aunque con algunos patrones repetitivos, es suficiente para mantener el interés. Las mazmorras de muestra, con sus desafíos de plataformas e ingenio, fueron un soplo de aire fresco y me obligaron a usar la cabeza de maneras diferentes. Y las batallas contra los jefes, con su grandiosa coreografía y momentos épicos, siempre son un punto culminante, dejándome con el corazón acelerado y una sonrisa en el rostro cuando finalmente los derroto.
Además de la campaña principal, que me brindó entre 15 y 20 horas de juego, hay mucho contenido por explorar. Los niveles de dificultad «picante» y «súper picante» ofrecen un desafío adicional para quienes buscan poner a prueba sus límites, y el final del juego está repleto de oportunidades para seguir mejorando a tu personaje y recolectando objetos raros. Me encontré repitiendo misiones antiguas solo para probar una nueva configuración o para recolectar materiales específicos, y nunca sentí que estuviera «farmeando» de forma tediosa. La diversión siempre estuvo presente.
¿Y el modo cooperativo? ¡Ah, el modo cooperativo! Aunque jugué la mayor parte de la campaña solo, la posibilidad de invitar hasta a tres amigos a ayudarme en una misión, ya sea en línea o en el sofá, es una ventaja increíble. El juego se adapta al número de jugadores, y la dinámica de trabajar en equipo para superar los desafíos es muy gratificante. Incluso sin amigos disponibles, la opción de pedir ayuda a otros jugadores en línea o de ofrecer mi ayuda a quienes la necesitaban fue una forma divertida de interactuar con la comunidad y ganar recompensas adicionales. Splatoon Raiders logra ser divertido tanto para quienes prefieren jugar solos como para quienes disfrutan compartiendo la aventura.
Rendimiento y optimización
En resumen, el rendimiento de Splatoon Raiders en la Switch 2 es impecable. Nintendo ha creado un juego que funciona de forma extremadamente fluida y estable, algo crucial para un título de acción tan frenético. Lo jugué tanto en modo televisor como en modo portátil, y en ambos casos la experiencia fue siempre fluida.
El juego mantiene una tasa de fotogramas constante de 60 fotogramas por segundo la mayor parte del tiempo, incluso cuando la pantalla está repleta de enemigos, explosiones de tinta y efectos visuales. En un juego donde la precisión y la velocidad de reacción son tan importantes, esta estabilidad es un alivio y contribuye directamente a la diversión. No se observaron caídas notables en la tasa de fotogramas, ni siquiera en los momentos más caóticos de las batallas contra jefes o en las mazmorras con hordas masivas de Salmonids. Esto demuestra el excepcional trabajo de optimización del equipo de desarrollo.
La resolución también es un punto a favor. En modo acoplado, el juego parece funcionar en 4K, con gráficos nítidos y detallados que realmente destacan en un televisor de alta definición. En modo portátil, la resolución de 1080p garantiza una imagen igualmente clara y vibrante en la pantalla de la consola. La calidad visual se mantiene constante en ambos modos, lo cual es todo un logro y me permitió disfrutar de la experiencia completa en cualquier lugar.
Los tiempos de carga son sorprendentemente cortos. Entrar y salir de las misiones, o regresar a la base, es un proceso casi instantáneo, lo que elimina cualquier frustración y mantiene un ritmo de juego ágil. En un juego de disparos con elementos de saqueo, donde te mueves constantemente dentro y fuera de las áreas, esta optimización de los tiempos de carga marca una gran diferencia en la fluidez de la experiencia.
Lo único que me llamó la atención, y que considero una peculiaridad menor, es que las escenas cinemáticas, por alguna razón, se reproducen a 30 fotogramas por segundo, e incluso a veces un poco menos. Es un contraste extraño con la fluidez del juego, y no hay ningún efecto visual aparente que justifique esta caída. Sin embargo, no es un problema grave, ya que son momentos aislados y no afectan al juego en sí. En general, el rendimiento y la optimización de Splatoon Raiders son excelentes, lo que garantiza una experiencia de juego fluida y muy satisfactoria.
Conclusión
Splatoon Raiders es, sin duda, una de las mayores y más gratas sorpresas que me he llevado este año. Nintendo tomó una franquicia que ya era muy querida y la reinventó de una forma que no solo respeta sus orígenes, sino que también expande brillantemente sus horizontes. Yo, que empecé con cierto escepticismo, me encontré completamente inmerso y enganchado a este universo de búsqueda de tesoros y combates de tinta.
El juego logra ser un shooter de botín completo y profundo, con un sistema de personalización de armas y dispositivos que me mantuvo experimentando constantemente y buscando la configuración perfecta. La progresión es gratificante, la variedad de misiones está bien pensada para evitar la monotonía y las batallas contra los jefes son memorables. La narrativa, aunque sencilla, es encantadora y añade una capa extra de personalidad a un elenco de personajes ya de por sí carismático.
El rendimiento impecable en la Switch 2, con 60 fotogramas por segundo estables y gráficos nítidos, garantiza una acción frenética siempre fluida y entretenida. Además, la inclusión de un sólido modo cooperativo, que permite jugar prácticamente toda la campaña con amigos o con la ayuda de otros jugadores en línea, le otorga una enorme rejugabilidad.
Claro, el juego no es perfecto. Los escenarios podrían ser más variados y visualmente impactantes, y la música, aunque buena, no alcanza el mismo nivel icónico que la de los juegos principales. Además, la falta de subtítulos en portugués brasileño es un defecto que, en 2026, resulta difícil de ignorar, sobre todo en un juego con tantos tutoriales y diálogos. Y, en ocasiones, la dificultad puede aumentar drásticamente, requiriendo subir de nivel o cambiar de estrategia.
Sin embargo, estos pequeños inconvenientes quedan eclipsados por la avalancha de cualidades que ofrece Splatoon Raiders. Es un juego que me hizo reír, me hizo sudar y, sobre todo, me entretuvo durante decenas de horas. Es una invitación perfecta para quienes nunca se han adentrado en el mundo de Splatoon, ofreciendo una experiencia individual completa y adictiva. Y para los fans de siempre, demuestra que la franquicia tiene mucho más que ofrecer que simples batallas multijugador.
Splatoon Raiders es una apuesta ganadora de Nintendo, un spin-off con personalidad propia que, quién sabe, podría incluso influir en el futuro de la saga principal. Si buscas un juego de acción divertido con muchas opciones de personalización y una jugabilidad adictiva que te hará perder la noción del tiempo, no dudes en sumergirte de lleno en las Islas Spirhalite. ¡No te arrepentirás!
Puntos positivos:
- Jugabilidad fluida y adictiva, con un sistema de combate con tinta que se ha convertido en un sello distintivo de la serie.
- Un sistema de personalización de armas y dispositivos extremadamente completo y gratificante.
- Una amplia variedad de misiones y desafíos que fomentan la experimentación.
- Enfrentamientos contra jefes grandiosos e inolvidables.
- Rendimiento impecable en la Switch 2, con 60 fotogramas por segundo estables.
- El modo cooperativo, tanto online como local, está muy bien implementado, lo que aumenta su rejugabilidad.
- Una narrativa encantadora y personajes carismáticos.
- Tiempos de carga cortos, que mantienen el ritmo del juego.
Puntos negativos:
- Los escenarios pueden resultar un poco repetitivos y visualmente menos inspiradores que los juegos principales.
- La música, si bien es buena, no es tan emblemática como la de la serie principal.
- No hay subtítulos en portugués brasileño.
- En ciertos puntos se presentan picos de dificultad que pueden requerir un mayor esfuerzo.
- Las escenas cinemáticas se reproducen a 30 fotogramas por segundo, lo que contrasta con la jugabilidad.
Valoración:
Gráficos: 8.0
Diversión: 9.5
Jugabilidad: 9.0
Sonido: 8.0
Rendimiento y optimización: 9.5
PUNTUACIÓN FINAL: 8.8 / 10.0
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